El ministerio danés real de asuntos extranjeros

PRÓLOGO CONJUNTO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES Y LA MINISTRA DE DESARROLLO

Impresión: América Latina

América Latina presenta en estos años nuevas oportunidades. El crecimiento alto y estable y la consolidación de la democracia en una serie de países, son razones que justifican un optimismo sobre el futuro del continente. La región, con su población de alrededor de 550 millones de habitantes, sus grandes reservas de energía, su papel como proveedor global de productos alimentarios y de materias primas, y en tanto sede de modernas empresas de alta tecnología cuenta con una serie de posiciones de fuerza que son de interés para Dinamarca.

Dinamarca tiene una comunidad de valores con la mayoría de los países en América Latina: La democracia y los Derechos Humanos como fundamento de la sociedad moderna, los principios de la economía de mercado y los objetivos de reducción de la pobreza. Compartimos también el objetivo de asegurar que organizaciones multilaterales fuertes y efectivas sean marco de la globalización. Esto significa que ya existe fundamento para fuertes lazos de asociación con los países de América Latina.

Con la estrategia “Dinamarca en América Latina – Oportunidades y Asociaciones” el gobierno desea enfatizar una serie de áreas en las que Dinamarca tiene interés en fortalecer su cooperación con los países lationamericanos. La Estrategia de Globalización del Gobierno y el Análisis de la Globalización del Ministerio de Relaciones Exteriores de 2006 constituyen el punto de partida.

El gobierno desea asegurar que hagamos un mejor uso de la comunidad de valores. Su aplicación debe ser el fundamento de una cooperación fortalecida para seguir, en aún mayor medida, consolidando los territorios ganados por la democracia en América Latina y promoviendo globalmente los Derechos Humanos y las soluciones multilaterales. Con sus grandes recursos energéticos y naturales, se puede esperar que América Latina se convierta también en un socio importante en la lucha contra el calentamiento global.

Las exportaciones e inversiones de empresas danesas en Amé-rica Latina se sitúan en un nivel más bajo que el de los países con los que Dinamarca normalmente se compara. El gobierno quiere poner lo que esté de su parte para que las empresas danesas puedan aprovechar las oportunidades de los nuevos mercados en crecimiento – incluyendo los latinoamericanos. La apertura de la Embajada de Dinamarca en Buenos Aires en la primavera del 2007, así como el fortalecimiento del Consulado General en Sao Paolo en 2006 son expresión clara de la prioridad que otorga Dinamarca a las nuevas oportunidades que América Latina ofrece, entre ellas las comerciales. El gobierno trabaja en los planos multilateral y bilateral por un más amplio acceso al mercado y por un fortalecimiento de la cooperación para la investigación y para el desarrollo. Al mismo tiempo queremos, naturalmente, asegurar que la globalización alcance al mayor número posible de beneficiarios a través de mejores condiciones laborales y ambientales.

Dinamarca continuará siendo un socio activo en la ayuda para el desarrollo en América Latina. Aunque se han logrado progresos en relación al alcance de los Objetivos de Desarrollo para el 2015, sigue existiendo una pobreza significativa, desigualdad, marginalidad y violencia, lo que potencialmente podría socavar los aspectos positivos del desarrollo en algunos de los países. Dinamarca es un donante particularmente activo en la lucha contra la pobreza, la promoción de los derechos de los pueblos indígenas y la protección del medio ambiente. Sólo a través de una lucha continua contra la pobreza y la inclusión de todos los componentes de la población en los procesos políticos, se pueden crear las condiciones fundamentales para la consolidación de la democracia y para un desarrollo sostenible. Los países latinoamericanos han mostrado un gran interés por el modelo danés de sociedad. Con todo agrado queremos compartir nuestras experiencias con América Latina.

Dinamarca deberá enfocar las áreas en las que tenemos condiciones idóneas especiales. Esta estrategia establece las prioridades para los próximos años. Si aplicamos nuestras competencias adecuadamente, Dinamarca puede participar del potencial de América Latina y, de igual importancia, contribuir a que este potencial se convierta en una realidad. El lanzamiento de la estrategia danesa para América Latina, debe verse en esta luz.

La estrategia para América Latina es un documento vivo, y el gobierno evaluará en forma continua la ejecución de la estrategia, al igual que considerá nuevas acciones posibles. El gobierno establecerá un diálogo con las partes interesadas danesas del sector empresarial, del mundo de la investigación y el medio de las ONGs con el objetivo de discutir nuevas iniciativas que puedan fortalecer la salvaguarda de los intereses daneses y su presencia en América Latina.

Ministra de Desarrollo: Ulla Tørnæs

Ulla Tørnæs,
Ministra de Desarrollo

Ministro de Relaciones Exteriores: Per Stig Møller

Per Stig Møller,
Ministro de Relaciones Exteriores

1. AMÉRICA LATINA¹ EN EL SIGLO XXI – EL CONTINENTE DE LAS OPORTUNIDADES

Un renovado interés por América Latina

Por primera vez en varias décadas, América Latina ha incursionado en un periodo de crecimiento estable, del que casi todos los países del continente se benefician. La región latinoamericana constituye alrededor del 6% de la economía global y su proporción va creciendo. En comparación, la proporción de China en la economía global fue de alrededor de 5.5% en 2006. Brasil y México fueron en 2006 la 10ª y 14ª economía del mundo, respectivamente.

Gráfico 1: Crecimiento promedio del PIB en porcentaje 2001-2006, selección de países

Gráfico 1: Crecimiento promedio del PIB en porcentaje 2001-2006, selección de países

Fuente: FMI: Perspectivas de la Economía Mundial. Base de Datos (World Economic Outlook Database), Abril 2007

Las proyecciones muestran que el crecimiento económico de las próximas décadas será notablemente más alto en mercados como América Latina y Asia que en Europa y Norteamérica. Se espera que el crecimiento anual promedio del PIB en América Latina en el periodo 2007 al 2027 sea del 4.4%. En comparación, se espera que el crecimiento promedio en Europa occidental y en EEUU sea del 2.4%.

Gráfico 2: Proyección sobre el crecimiento del PIB, porcentaje 2007-2027

Gráfico 2: Proyección sobre el crecimiento del PIB, porcentaje 2007-2027

Fuente: Ministerio de Industria y Economía

Los últimos años de crecimiento se pueden atribuir a una política macroeconómica más estable, mayor volumen de inversiones extranjeras, alza de precio de las materias primas (especialmente de productos agrícolas, minerales, petróleo y gas natural) y aumento de las transferencias monetarias de latinoamericanos establecidos en el extranjero, lo que conduce a un crecimiento de la demanda en los países de origen. Sobre la base de las lecciones de la experiencia, la mayoría de los gobiernos han promovido en esta década reformas en la economía de mercado, así como la estabilidad macroeconómica. La inflación y el déficit presupuestario han declinado significativamente. El aumento de los ingresos fiscales se ha utilizado para disminuir la deuda pública.

Problemas del medio ambiente, efectos del calentamiento global y catástrofes naturales, tales como huracanes, inundaciones, deslizamientos, incendios forestales y sequías constituyen problemas crecientes en los países latinoamericanos. La deforestación, erosión y contaminación de los recursos del suelo e hidrícos perjudican especialmente a los grupos más pobres de población; pueden también convertirse en un riesgo para las futuras posibilidades económicas de la región.

Con sus grandes reservas de petróleo y gas, América Latina tiene potencial para asumir un papel importante en una economía global en la que la competencia por los recursos energéti-cos se acentúa. Los mayores ingresos del sector de hidrocarburos están mejorando en estos años la situación presupuestaria de los países productores y crean posibilidades para nuevas inversiones y programas sociales. En contraste, los países importadores de petróleo – incluyendo los centroamericanos – han visto reducido su margen de disponibilidad económica. En un mundo con una demanda creciente por energía y materias primas América Latina es importante.

América Latina – el continente de la desigualdad

América Latina tiene el ingreso nacional promedio por habitante más alto entre las regiones en desarrollo, pero las diferencias entre países son significativas. La desigualdad dentro de cada país es muy notable. De los 20 países del mundo con la distribución del ingreso más desigual, 12 se encuentran en América Latina, y el crecimiento económico de las últimas dé-cadas no ha conllevado una significativa reducción de la pobreza. Así, en 2006 vivían alrededor de 209 millones de personas de la población de 550 millones de la región aún en la pobreza, de ellos 81 millones en situación de pobreza extrema².

La pobreza ha inducido una muy amplia migración tanto al interior de la región como hacia afuera, especialmente a EEUU, de México y Centroamérica, y hacia España. Se estima que en 2005 había un total de 25 millones de emigrantes de América Latina en los EEUU. El volumen de las transferencias monetarias de latinoamericanos establecidos en Europa y EEUU es en la actualidad notablemente mayor que el del conjunto de la ayuda al desarrollo en la región – estimada en 2005 en 45.6 miles de millones de USD.

Se estima que 30-40% de la fuerza de trabajo en la región se encuentra desempleada o en el subempleo. Es decir, que existe una significativa fuerza de trabajo de reserva. El sector informal, caracterizado por carencia de regulación y protección, ocupa entre el 25 y el 70% de la fuerza de trabajo. En numerosos países hay aún problemas en cuanto a la protección efectiva de derechos laborales fundamentales, a lo que se agrega que la tradición de establecer amplios acuerdos de compromiso entre las diversas partes del mercado laboral, susceptible de contribuir a la estabilidad y cohesión social, es deficiente.

75% de la población latinoamericana vive en las ciudades. La desequilibrada distribución de la tierra ha sido un factor que ha contribuido a la fuerte urbanización que ha vivido América Latina en los últimos años. El desafío es convertir la urbanización en algo positivo.

Las experiencias latinoamericanas ilustran que el crecimiento económico es condición necesaria pero no suficiente para reducir la pobreza. Por ejemplo, Brasil y México, por esta razón, han combinado con pragmatismo reformas económicas de mercado y privatizaciones con políticas sociales más activas. Esto surge del reconocimiento de que programas sociales, promoción del empleo y una política de redistribución eficaz son necesarios, si se quiere reducir seria y efectivamente la pobreza y la desigualdad. Se necesita también de reformas más ambiciosas – en el área fiscal, entre otras – a fin de aportar medios para las inversiones sociales y una mayor cohesión social.

Pero la creciente insatisfacción por la falta de progreso en las áreas económica y social ha llevado a la elección de lideres que desean un ajuste de cuentas más fundamental con los modelos tradicionales de desarrollo y propugnan soluciones radicales. Es de importancia decisiva para el desarrollo de la región, que la estabilidad democrática no se deteriore y que no se socave la confianza internacional en el clima de inversiones.

América Latina en 2020: Posibilidades de éxito

Las experiencias de los últimos años de crecimiento económico y desarrollo en América Latina muestran enfáticamente que una América Latina en progreso continuo es posible. Y aunque el marco de condiciones internacionales es importante, es también mucho lo que los propios países pueden hacer por si mismos:

Democracias más fuertes, pero desafíos aún pendientes

Todos los países latinoamericanos cumplen con los criterios más comúnmente aceptados para la democracia – con la excepción de Cuba. Al nivel regional, con la suscripción de la “Carta Democrática Interamericana” en 2001, los gobiernos latinoamericanos se han comprometido formalmente a proteger y fortalecer la democracia en la región.

En términos generales, la situación de los Derechos Humanos se ha mejorado en las últimas décadas, pero persisten grandes desafíos. Organizaciones internacionales como Freedom House y Amnistía Internacional señalan la necesidad de fortalecer el respeto de los Derechos Humanos en Bolivia, Colombia, Guatemala, Haití, México, Nicaragua, Paraguay y Venezuela. Se clasifica a Cuba como el único país “no libre” en la región, con amplias restricciones a los derechos ciudadanos y civiles.

En numerosos países, los gobiernos han establecido y fortalecido instituciones tales como la función del Ombusmand, así como ratificado convenciones de Derechos Humanos y modernizado la legislación a fin de mejorar la seguridad jurídica. Varios países, entre ellos Chile, Argentina y Perú, están llevando a cabo procesos jurídicos contra anteriores regimenes dictatoriales. Pero todavía existe gran necesidad de reformas en el sector judicial para fortalecer la seguridad jurídica de los ciudadanos.

A pesar de que en la gran mayoría de países de la región, la violación de los Derechos Humanos ya no es más un resultado directo de las políticas oficiales gubernamentales, aún hay ejemplos de que la policía y el ejército son responsables de este tipo de violaciones. Importantes avances en el área legislativa no son siempre seguidos del necesario fortalecimiento de las instituciones que deberían crear las condiciones concretas para una democracia efectiva.

Los pueblos indígenas, que se estiman en un número de al menos 30 millones de personas, todavía constituyen un parte marginada de la población. Con frecuencia sus derechos sociales, culturales, civiles y políticos no son respetados – aún en países donde la población indígena constituye la mayoría de la población. A medida que la democracia ha ido avanzando, los pueblos indígenas, en grado cada vez mayor, han ido organizándose y tomando conciencia de sus derechos. Dinamarca ha contribuido a este desarrollo a través de su trabajo de cooperación. En el marco de las NNUU, Dinamarca ha igualmente trabajado para promover los derechos de los pueblos indígenas.

El camino hacia la equidad de género es aún largo. Por ejemplo, las mujeres están fuertemente subrepresentadas en la política nacional. En países como Brasil y Guatemala, las mujeres ocupan respectivamente alrededor del 10% y el 8% de los escaños en los parlamentos nacionales. El abuso sexual y la violencia contra las mujeres son un problema ampliamente repandido que conlleva además graves consecuencias económicas negativas. Se estima que hasta un tercio de todas las mujeres han sido víctimas de abuso y/o violencia sexual.

La iglesia católica sigue siendo un factor de poder importante que ejerce gran influencia, particularmente en ámbitos como el de la legislación del aborto.

La corrupción constituye un gran obstáculo para la construcción de instituciones fuertes, además de que socava la confianza de la población en la democracia y las autoridades. Con pocas excepciones – como Chile y Uruguay – los países latinoamericanos se encuentran aún situados en niveles de alta corrupción, según índices internacionales tales como el de Transparency International. La corrupción contribuye a una mayor desigualdad y a restringir el rol del aparato del estado en la distribución justa de los recursos. La corrupción y el nepotismo en la administración pública han provocado un creciente descontento hacia los partidos tradicionales, así como demandas por reformas más fundamentales que apuntan a una participación más amplia y a un más fuerte control sobre las autoridades públicas.

La consolidación de la democracia en América Latina y la legitimidad de los gobiernos democráticos se basa, en última instancia, en la capacidad de procurar progreso económico y social y seguridad personal. Si estas expectativas no se satisfacen, se propicia que lideres populistas con agendas radicales accedan más fácilmente al poder.

Paz en la región – pero amenazas de estados débiles

Las principales amenazas en contra de la seguridad de las poblaciones de la región provienen de estados con instituciones débiles y se refuerzan con la presencia de la criminalidad organizada, el narcotráfico, el acceso a armas y el deficiente control sobre parte del territorio de los países. La interacción de estos factores constituye una muy importante amenaza a la seguridad y va en rápido crecimiento en varios países centroamericanos. En la región andina en Sudamérica, la producción de narcóticos y el narcotráfico son una fuente continua de inestabilidad, que en el caso de Colombia está estrechamente vinculada al conflicto interno en el país.

Adicionalmente, la criminalidad organizada está ligada al tráfico de mujeres, tráfico de personas y al lavado de dinero. En las grandes ciudades de la región, la criminalidad en los barrios marginales de las ciudades representa un problema creciente de seguridad que, entre otras expresiones, se revela en el continuo y violento enfrentamiento entre los criminales y la policía. La criminalidad y la violencia tienen hondas raíces en América Latina. Una intervención de amplio espectro, que también enfrente las causas profundas que subyacen a la violencia, es una condición para la contención del problema. Esto ha sido reconocido por muchos de los países latinoamericanos.

No obstante, las tradicionales amenazas a la seguridad provenientes de grupos de rebeldes armados han ido disminuyendo en América Latina. Colombia es el país en que pervive hoy día el único conflicto armado en la región, la que en un pasado no lejano fue escenario de numerosas guerras civiles y revueltas. Se estima que la amenaza de ataques terroristas y el riesgo de la diseminación de armas de destrucción masiva son menores que en otras regiones.

El peligro de conflictos entre estados parece en la actualidad ser bajo, y la región se caracteriza por un muy bajo gasto militar – por debajo de 1.5 del PIB, en promedio. Los conflictos territoriales y las controversias relativas a los recursos se dirimen normalmente a través del diálogo y la negociación. En este contexto es positivo que países y organizaciones de la región, en cada vez mayor medida, manejen las relaciones regionales de seguridad. Esto se da, entre otras instancias, a través de organizaciones regionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Mercosur, así como a través de contribuciones significativas a misiones de las NNUU de estabilización – entre éstas el ejemplo de la misión de las NNUU de mantenimiento de la paz en Haití es especialmente importante.

América Latina y el Mundo

En la actualidad, América Latina da la imagen de una región caracterizada por una red de organizaciones regionales sobrepuestas y de mecanismos informales de coordinación (Anexo 1). La OEA es la organización política de mayor importancia en el continente y, entre otros aspectos, conforma el núcleo del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Hasta ahora, América Latina no ha aprovechado suficientemente el potencial para la cooperación económica y política. Varios países en forma individual y subregiones han establecido acuerdos de asociación y de libre comercio con la Unión Europea (Anexo 2), entre otros. Planes ambiciosos de acuerdos amplios de libre comercio – entre ellos la perspectiva de un área integral de libre comercio para las Américas (ALCA)

– han sido dejados temporalmente de lado debido a rivalidades entre los países. No obstante, la liberalización del comercio en la región en cierta medida ha sido exitosa – por ejemplo, las tarifas arancelarias han caido de un promedio de 40% a 10% en el curso de los años ’90.

La ausencia de mecanismos regionales vinculantes de cooperación debilita las posibilidades de América Latina de actuar como actor global para fortalecer en comunidad las oportunidades internacionales de la región.

Desde el punto de vista de la política exterior, es de esperar que América Central y Sudamérica vayan en direcciones distintas. Se puede prever que México, que es un actor regional fundamental, y los países centroamericanos continúen a orientarse principalmente hacia Norteamérica. A través de la cooperación del TLC (NAFTA), México se ha integrado económicamente en forma estrecha con EEUU y Canadá. Con el CAFTA – un tratado de libre comercio entre EEUU i Centroamérica – se espera que esta integración se ampliará. Tanto los países centroamericanos como México diversificarán al mismo tiempo sus relaciones económicas y políticas, entre otras medidas a través de un fortalecimiento de la relación con Europa. México ha ya establecido un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE) y existe interés de ambas partes en fortalecer la cooperación. Un acuerdo de asociación entre la UE y Centroamérica se encuentra en negociación.

Se espera que Sudamérica, con Brasil a la cabeza, mantenga lazos estrechos con EEUU, pero que al mismo tiempo fortalezca su orientación hacia la UE y Asia, y continúe promoviendo la integración regional. Brasil representa un socio serio, con el que hay un interés global en conformar una cooperación – nos referimos como ejemplo a la cumbre UE – Brasil, que se realizó en julio 2007 y fue el comienzo de una asociación estratégica entre la UE y Brasil. La UE y Chile han establecido un acuerdo de asociación, y la UE y los países del Mercosur se encuentran en negociaciones para un acuerdo de asociación. La UE inició en 2007 negociaciones con los países andinos para un acuerdo de asociación (Anexo 2). Un creciente comercio con e inversiones desde Asia son de esperar. La ampliación de la demanda global de materias primas, promovida por el crecimiento de Asia, entre otros, contribuirá a ampliar la atención internacional hacia la región.

En estos años, Venezuela trata de promoverse como una alternativa a los valores y las estrategias económicas que predominentes y como una alternativa a los EEUU en la región. Venezuela ha alcanzado una creciente influencia regional, especialmente gracias al apoyo económico masivo a una serie de países y movimientos en América Latina. Venezuela ha establecido la cooperación económica ALBA (Alternativa Bolivariana para América Latina) que debe presentarse como una alternativa a los acuerdos de libre comercio con EEUU, y que hasta el momento incluye como miembros a Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. En este sentido, hay contradicciones entre EEUU y Venezuela – pero no hay que sobredimensionarlas. La retó-rica antiamericana se usa en algunos lugares de la región como política interior. Sin embargo, esto sólo raramente influye en el intercambio económico. De esto da testimonio, por ejemplo, la masiva exportación de petróleo hacia EEUU.

Por el contrario, en gran parte de América Latina se busca un mayor compromiso de parte de EEUU. Se ha repandido la percepción de que la política exterior de EEUU ha descuidado América Latina desde el 11 de septiembre 2001. Es por ello que el gobierno de EEUU en los últimos años ha aumentado el nivel de prioridad de su compromiso en las relaciones regionales, esto se ilustra, entre otros aspectos, en las cada vez más frecuentes visitas de intercambio de alto nivel. No obstante, las prioridades esenciales de EEUU en América Latina siguen siendo el control de narcóticos, la promoción de la democracia y el manejo de la migración.

La UE es también un actor importante en América Latina. La UE es el segundo socio comercial de América Latina en orden de importancia y ha más que duplicado su intercambio comercial en el periodo 1990-2005. Se espera que este desarrollo positivo continúe – entre otros, gracias a nuevos acuerdos de asociación. La UE es la mayor fuente de inversiones directas en América Latina. La UE es también el mayor donante en la región. Finalmente, en el plano político, la UE representa un socio que ejerce una influencia importante en la región a través de las cumbres (UE-América Latina/el Caribe), el diálogo constante y la cooperación con países individuales y con organizaciones regionales en áreas de prioridad.


1 Hay numerosas y distintas definiciones de América Latina (o Latinoamérica): Designa comúnmente a los países de habla hispana/francesa/portuguesa en el continente americano (aunque frecuentemente se incluye a los países angloparlantes de Belice y Guyana, así como a Surinam de habla holandesa). En esta estrategia el término América Latina (o Latinoamérica) designa exclusivamente los siguientes países: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam, Uruguay y Venezuela.

2 Fuente: Comisión de las NNUU para la Cooperación Económica en América Latina y el Caribe (CEPAL) 2006. Se han determinado las definiciones de pobreza en base a los métodos de la CEPAL de cálculo de ingresos y alimentos, entre otros.

2. PRIORIDADES PARA UN COMPROMISO DANÉS FORTALECIDO DE DINAMARCA EN AMÉRICA LATINA

Qué nos proponemos – y cómo?

Durante décadas, Dinamarca ha estado presente en y cooperado con América Latina – en política exterior, política de desarrollo, el ámbito de negocios y lo cultural. La sociedad civil danesa ha mantenido fuertes lazos de asociación con organizaciones en la región, asimismo numerososas empresas danesas desde hace largo tiempo se encuentran establecidas en los mercados regionales. Los lazos humanos entre Dinamarca y América Latina son también fuertes. Especialmente la amplia migración danesa hacia Argentina en el siglo XIX, así como la acogida a refugiados latinoamericanos en los años de dictaduras militares han fortalecido estos lazos.

El fortalecimiento del desarrollo económico y la consolidación democrática abren nuevas oportunidades para Dinamarca.

Los objetivos estratégicos para una acción fortalecida en América Latina son los siguientes:

La salvaguarda de los intereses daneses en relación con América Latina se concentra en una serie de países selccionados sobre la base de su peso político, su dinámica económica o comercial, o sus desafíos en términos de política de desarrollo. Con el fortalecimiento, en los últimos años, de las representaciones danesas en la región, Dinamarca se encuentra mejor equipada para asumir tales tareas. La presencia danesa en la región será continuamente evaluada a fin de asegurar un aprovechamiento eficaz de los recursos y la salvaguarda de los intereses daneses.

Los países del continente comparten rasgos históricos, culturales, lingüísticos y socioeconómicos, lo que permite y da sentido a considerarlos bajo una mirada unitaria. Al mismo tiempo, es claro que hay diferencias notables entre los países lo que, naturalmente, hay que tomar en cuenta en la conformación de las iniciativas concretas.

Dinamarca deberá ser capaz de “tocar con todas las cuerdas” que permitan dar cumplimiento a los objetivos estratégicos primordiales mencionados. La cooperación de la UE ocupará un lugar central en el ámbito de la política exterior y de seguridad, especialmente en relación con los conflictos más importantes en la región – entre ellos, en Colombia y Haití. En el área del comercio, la distribución de competencias significa que la UE será, por definición, el instrumento principal de salvaguarda de los intereses daneses. En otras áreas, la conveniencia de un enfoque bilateral, basado en la UE o internacional deberá ser valorado en cada caso.

El gobierno contribuirá a asegurar presencia, fuerza de impacto y oportunidades en América Latina a través de:

En lo que sigue se presentan las áreas de prioridad en las que el gobierno desea fortalecer sus esfuerzos en los años por venir. La estrategia en si misma sólo establece las prioridades, pero no asigna nuevos recursos.

Habrá necesidad de ponderar continuamente las posibilidades de nuevas iniciativas a fin de asegurar los intereses de Dinamarca en América Latina, lo que puede darse en colaboración con los actores de las reuniones de la red-Latinoamérica, entre otras instancias.

Objetivos comunes: paz, democracia y estabilidad

La democratización y las reformas económicas en América Latina han acercado la región a Dinamarca y la UE. Esto abre posibilidades para que podamos aprovechar de la comunidad fundamental de valores, basada en el respeto por la democracia y los derechos humanos y la adhesión a los principios de la economía de mercado. El desafío es contribuir a que América Latina continue viviendo en estabilidad regional, política y económica, al mismo tiempo que la región combate la pobreza y va realizando su potencial en tanto socio constructivo con voluntad de fortalecer el ordenamiento jurídico internacional y de perseguir soluciones internacionales a las problemáticas globales:

Dinamarca se propone:

A través de la UE Dinamarca trabajará para:

Cooperación en medio ambiente, energía y mejoras climáticas

El crecimiento económico global y el consecuente aumento en la demanda de energía, resultan en una ampliación de la atención internacional hacia América Latina en tanto proveedor de energía. América Latina posee alrededor de 10% de los yacimientos mundiales de petróleo y 6% de gas natural. Mexico dispone de la octava mayor reserva petrolifera del mundo. Venezuela es el 5º mayor exportador neto de pretró-leo. Otros países andinos (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) poseen reservas significativas (con frecuencia no aprovechadas) de petróleo y gas. Se espera que Brasil dentro de pocos años se convierta en un importante exportador neto de petróleo.

Además, América Latina – especialmente Brasil – se encuentra también a la vanguardia en lo que respecta a alternativas a combustibles fósiles. Así, Brasil es ya el primer productor mundial de biocombustibles.

Esto es de interés en la búsqueda de formas de energía que reduzcan las emisiones de CO2.

Como en otras partes del mundo, hay signos en la región de que las catástrofes naturales se vuelven más frecuentes y violentas debido a los fenómenos globales de aumento de tempertura y de cambio climático. Las mediciones muestran que en la cordillera andina los glaciares están desapareciendo, lo que conlleva consecuencias serias para las corrientes hídri-cas, el aprovisionamiento de agua y de energía. La producción agrícola está siendo afectada por la sequía y la falta de agua en numerosas áreas. Los costos de reconstrucción posteriores a deslizamientos, tormentas y huracanes son muy altos, principalmente en la región centroamericana.

Estos problemas han hecho llamar la atención sobre la necesidad de adaptar las estrategias de desarrollo para que tomen en cuenta las consecuencias de los cambios climáticos. Por ejemplo, hay necesidad de una mejor gestión de los recursos hídricos, desarrollo de producción agrícola resistente a la sequía y de inversiones en prevención de catástrofes.

En la ayuda para el desarrollo en América Latina, Dinamarca apoya el uso sostenible de los recursos naturales y la lucha contra la contaminación, por un lado, a través del programa sectorial en Bolivia y del programa regional en Centroaméri-ca, que incluye también acciones en Nicaragua; por el otro, a través de la integración de la atención al medio ambiente como aspecto transversal en todas las demás actividades de la ayuda.

Un impulso vigoroso danés a la exportación de tecnologías eficaces en el sector de energía y para el medio ambiente hacia los mercados latinoamericanos puede favorecer los intereses daneses y, al mismo tiempo, ser de provecho para América Latina y contribuir, entre otros aspectos, al avance del desarrollo de tecnologías para el medio ambiente y el sector de energía. Con la iniciativa que tomaron en 2006 el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Transporte y Energía y el Ministerio de Medio Ambiente para fortalecer la exportación de tecnologías eficaces de energía y para el medio ambiente (focalizan-do la eficacia energética y ambiental: eólica, biomasa/biogas e hídrica) a los así llamados países “BRIK” (Brasil, Rusia, India y China), de lado danés se ha puesto énfasis en el fortalecimiento de la exportación y la cooperación con Brasil. Asimismo, hay interés de parte de Dinamarca en promover las relaciones con otros países, especialmente en cuanto a investigación en bio-combustibles y otras fuentes de energía renovables. En relación con la cumbre de las NNUU para el clima, de la que Dinamarca será sede en 2009, se llevará a cabo un trabajo muy amplio de promoción de mercados en el extranjero a fin de difundir el conocimiento de las competencias danesas de alto nivel en las áreas de medio ambiente y energía. Se tiene previsto llevar a cabo una serie de actividades empresariales y de investigación, lo que incluye actividades en América Latina.

La biósfera de América Latina ejerce una influencia fundamental sobre el clima de la Tierra. La deforestación y la incineración de superficies de los bosques tropicales del mundo han resultado en una notable emisión de gases de invernadero, que actualmente representa alrededor del 18% de la emisión conjunta del globo. América Latina, principalmente Brasil y México que son también emisores importantes de CO2, juega un papel importante en los debates internacionales sobre medio ambiente y cambios climáticos. Primero, como gestor de amplias extensiones naturales, entre ellas bosques tropicales y las regiones antárticas en el extremo sur del continente. Segundo, debido al potencial de la región en cuanto a la creación de un entendimiento común entre los países ricos y las economías en desarrollo. Tercero, en tanto comprador y vendedor de “créditos climáticos”.

Dinamarca, en su calidad de sede de la cumbre de las NNUU para el clima del 2009, pondrá acento en que un futuro acuerdo climático no obstaculice el crecimiento económico en los países en desarrollo, sino que, por el contrario, coadyuve al desarrollo y a la transferencia tecnológica, y que asimismo respalde la transacción relativa a la emisión. Dinamarca ha establecido por lo pronto acuerdos de cooperación relativos al clima con 5 países en la región: Argentina, Brasil, Chile, México y Nicaragua.

Varios gobiernos latinoamericanos han mostrado interés en establecer una cooperación basada en las experiencias danesas en cuanto a medio ambiente y energía. Por ejemplo, con México se estableció en 2007 un acuerdo sobre cooperación en energía, y un acuerdo similar con Brasil está en preparación.

En los ámbitos de medio ambiente y energía Dinamarca se propone:

Ampliación del intercambio comercial y las inversiones

La globalización y la liberalización del comercio mundial han ayudado ya a millones de personas, especialmente en Asia, a salir de la pobreza. Mercados latinoamericanos y europeos abiertos son la mejor garantía de un crecimiento continuo en ambas regiones. Si el crecimiento en América Latina se combina con políticas y reformas económicas estables y previsoras, se puede crear un fundamento más fuerte para un proceso de desarrollo sostenible.

Un intercambio comercial más amplio también procurará bienestar en Dinamarca, si las empresas danesas son capaces de aprovechar las oportunidades de los mercados latinoamericanos. Se prevé que la mayor proporción del futuro crecimiento global tendrá lugar en mercados lejanos, entre ellos en América Latina. Los intereses comerciales de Dinamarca en América Latina están en crecimiento; por ejemplo, la exportación de mercancías aumentó en el 2006 en un 13% con relación al año anterior, mientras que la exportación de servicios aumentó en 16.5% en el mismo periodo. No obstante, América Latina sigue representando una muy pequeña parte del intercambio comercial danés.

La posición global de vanguardia que ocupa Dinamarca en una serie de áreas, entre ellas la de transporte marítimo, implica que las empresas danesas están bien armadas para participar en la ampliación del intercambio internacional que surgirá como consecuencia del crecimiento económico en América Latina, así como en la creciente liberalización del comercio y el comercio mundial en aumento.

Una serie de relaciones estructurales, tales como la burocracia y la regulación inflexible, la deficiente liberalización de los mercados y una débil confianza en el sistema jurídico constituyen todavía obstáculos para el intercambio comercial y las inversiones en América Latina.

Para hacer frente a tales barreras que las empresas danesas encuentran en el mercado mundial, incluyendo los mercados latinoamericanos, el gobierno danés publicó en junio 2007 una estrategia de política económica de ofensiva (se encuentra en http://www.um.dk). Una premisa definitiva de esta estrategia es que la liberalización debe realizarse de forma justa y sostenible, y debe asegurar, entre otros aspectos, la consideración a los paí-ses en desarrollo, al medio ambiente y a los derechos sociales fundamentales y normas internacionales de trabajo.

La estrategia parte también de la estrategia de comercio y desarrollo del gobierno de 2005, la cual subraya que la polí-tica comercial de Dinamarca no se deja limitar por criterios comerciales estrechos y se esfuerza por tomar en cuenta las necesidades de desarrollo de los países pobres – incluyendo los latinoamericanos. Dinamarca ha también enfatizado que los mandatos de negociación de la UE (abril 2007) para los acuerdos de libre comercio con Centroamérica y los países andinos, incluyan la atención al medio ambiente y los derechos de los trabajadores tomando los estándares de la OIT como paráme-tros fundamentales.

La estrategia señala 3 vías para alcanzar los objetivos:

  1. El sistema multilateral de comercio de la OMC, que continúa siendo la primera prioridad gubernamental.
  2. Los acuerdos bilaterales de comercio e inversión de la UE con regiones o países, lo que puede ser un buen complemento a la vía OMC. Estos acuerdos son importantes, en vista de que sin ellos las empresas danesas correrían el riesgo de ser rebasadas por numerosos competidores de países que ya tienen establecidos acuerdos bilaterales.
  3. Un fortalecimiento de la cooperación entre el gobierno y la vida empresarial que, con frecuencia, es la vía más rápida a la solución de problemas concretos de política comercial.

En este contexto, los mercados de América Latina junto con los de Asia desempeñan un papel especial, puesto que es en estas regiones donde se espera tener las mayores tasas de crecimiento en muchos de los años por venir. Los esfuerzos de política comercial se concentrarán primordialmente en los mercados principales en Argentina, Brasil, Chile y México, entre otros, donde a mediano plazo se estima habrá el mayor potencial para un más amplio intercambio comercial. En reconocimiento de esto, se han tomado algunas iniciativas para el fortalecimiento de la posición de Dinamarca – entre ellas el fortalecimiento de la representación en Sao Paolo y la apertura de la embajada en Argentina y el fortalecimiento bien dirigido de la promoción de los esfuerzos para la exportación a través de una cooperación regional más amplia, por ejemplo. Asimismo, se han creado más posibilidades para el establecimiento de las empresas danesas en la región con la apertura de un incubador en Sao Paolo.

El medio ambiente y la energía son áreas de prioridad recurrentes en los esfuerzos sectoriales específicos. No obstante, en un contexto más estrecho de promoción de la exportación y la inversión, hay otros sectores igualmente significativos. Una serie de áreas de potencial atraen ya una especial atención – esto vale para alimentos y manufactura de alimentos, productos farmaceúticos y equipamiento para el sector de salud, petróleo, gas y transporte marítimos. Con relación a la implementación de la estrategia de política comercial de ofensiva, el Consejo de Exportación de Dinamarca y las embajadas danesas en la región contribuirán continuamente a asegurar que se focalice el apoyo a las empresas danesas en base a las condiciones frecuentemente muy diversas en cada uno de los países.

Las representaciones danesas dirigirán sus esfuerzos a promover el intercambio comercial entre Dinamarca y América Latina, lo que incluirá la identificación y eliminación de barreras al comercio de mercancías industriales, productos alimentarios y servicios.

Las inversiones en América Latina están creciendo. La UE es la fuente de inversiones más importante de América Latina. La protección y condiciones de la inversión son por lo tanto elementos de suma importancia en los futuros acuerdos entre la UE y los países latinoamericanos. En donde no exista acuerdos con la UE, habrá necesidad de acuerdos bilaterales.

Dinamarca trabajará en los ámbitos comercial y de política comercial para:

El Fondo para Industrialización de Países en Desarrollo (IFU)

El IFU puede participar en la financiación de empresas privadas en una serie de países de bajos ingresos en América Latina. El fondo participa en la financiación de empresas por medio de la suscripción de acciones de capital y/o la facilitación de préstamos a empresas en los países anfitriones. Adicionalmente, el IFU puede participar con diversos tipos de capitalmezzanin, así como portándose garante de préstamos de otras fuentes financieras. La financiación a través de IFU se da bajo condiciones comerciales.

Una condición para que el IFU participe en una empresa, es que haya un socio privado danés que a su vez quiera poner capital de riesgo a la disposición de la empresa. En la fase de inicio y en la de funcionamiento, el IFU participa en el trabajo directivo de la empresaproyecto, con lo que se puede aprovechar de los 40 años de experiencia de participación del IFU en 600 proyectos en más de 75 países en desarrollo.

Brasil es tanto para los grandes como para los pequeños

Después de apenas 20 años de buenas experiencias con el mercado brasileño, Novo Nordisk ha recientemente abierto una fábrica en Montes Claros. Las inversiones en producción, envase y empaque de insulina con utilización de la tecnología globalmente más avanzada alcanzan los 200 millones USD – adicionalmente, vendrán otras inversiones del orden de 50 millones USD para la producción de Flexpenne. En su pleno funcionamiento, Novo Nordisk empleará a 850 personas, además de los 160 empleados en Sao Paolo. Desde la plataforma de producción en Montes Claros se suministran productos para el mercado y la exportación brasileños. La embajada en Brasil prestó asistencia a Novo Nordisk en relación con su establecimiento.

En 2006 la empresa de tecnología de información (TI) danesa Nangate decidió medir sus fuerzas con Brasil. Nangate estableció su empresa en Porto Alegre en el sur de Brasil, ya que sabía por experiencia que la Universidad de Porto Alegre realiza una amplia investigación en software para el desarrollo de chips. El consulado general en Sao Paulo prestó asistencia a Nangate para el establecimiento de la empresa. Nangate, cuyos productos son fundamentalmente comercializados en el mercado de exportación, cuenta con 20 empleados en Porto Alegre, todos ellos ligados al medio universitario.

Muchas empresas han descubierto las oportunidades en México

México es el país latinoamericano que atrae más inversiones europeas y es el destino número 2, después de China, de las inversiones directas europeas. México obtuvo en 2006 la posición número 33 en la clasificación del Banco Mundial sobre los países con la mejor protección de las inversiones (número 3 en Lationamérica después de Chile y Puerto Rico). El énfasis de gobiernos anteriores y del actual en crear un buen contexto para las inversiones extranjeras ha fructificado.

Las empresas danesas han sabido aprovechar el lucrativo clima mexicano para la inversión y las abundantes oportunidades que el país ofrece en forma de ubicación geográfica, fuerza de trabajo y materias primas, por enumerar algunas. En el periodo 2000-2007, Dinamarca ha sido el 5º inversor en México. Hasta ahora alrededor de 30 empresas danesas han establecido filiales en el país. Estas incluyen tanto tradicionales grandes empresas de exportación tales como F.L. Smith, Danisco, Danfoss, Grundfos, Maersk, Lego, Novo Nordisk og Lündbeck; así como firmas menores como por ejemplo design:success.

GoGlobal

La guía para GoGlobal.dk es una posibilidad para que las empresas danesas obtengan ayuda para la exportación, para la búsqueda de proveedores, para establecerse en el extranjero y para implementar proyectos en los países de oriente y los países en desarrollo. La ayuda comprende tanto asesoría y financiación en forma de garantías, créditos, préstamos, capital propio y subvención. GoGlobal es una colaboración entre el Consejo Danés de Exportación, el Fondo de Exportación-Crédito, Danida y los fondos de inversión IFU y IØ.

BornGlobal y BornCreative

BornGlobal y BornCreative son una oferta en los ámbitos de alta tecnología y de creatividad, respectivamente, para las pequeñas y medianas empresas que desean fortalecer su internacionalización. Los consultores de BornGlobal y BornCreative del Consejo de Exportación poseen conocimientos especiales en las ramas de alta tecnología y de creatividad, así como una gran experiencia en emprender exportación. Ellos preparan un programa con punto de partida en las necesidades de la empresa específica y sobre la base de una serie de prestaciones que son especialmente relevantes para las empresas que se ocupan de conocimiento y de creatividad.

Posibilidades de exportaciónes danesas: Argentina se equipa para la globalización

Argentina tiene una producción industrial diversificada, un sector agro-alimentario orientado a la exportación, grandes riquezas naturales, así como una población con buena educación. La economía del país ha crecido desde 2004 en más de un 10% anual, pero en varios sectores la tasa de crecimiento supera el 20% - en el sector de construcción y alimentario, por ejemplo.

Consecuentemente a un modesto nivel de inversión desde el anterior despegue económico del país a principios de los ’90, se espera que se realizará una serie de inversiones de largo plazo a fin de asegurar crecimiento y competitividad en el futuro – especialmente en los sectores orientados a la exportación.

La economía argentina ha sido tradicional y primordialmente dependiente de las materias primas – pero se observa actualmente en algunos sectores un decidido esfuerzo para desarrollar una producción más diversificada, tendencia que requiere de nueva tecnología y mayor eficacia. Así, Argentina posee una serie de sectores de gran potencial desaprovechados, y por ello se estima que los proveedores daneses tienen buenas posibilidades de modernizar y “globalizar” un número de sectores por medio de un esfuerzo de largo plazo.

28 empresas danesas participan ya en el positivo desarrollo en Argentina y, a través del establecimiento de filiales, han mostrado voluntad de mantener una presencia de largo plazo a fin tanto de vender en el país como de exportar a otros países, principalmente en Sudamérica – entre ellas Martin Gruppen, Novo Nordisk, Maersk, Vestas, SoftScan, Lundbeck, Hempel, Grundfoss, Chr. Hansen, Gerstenberg Schröder, Chemoniva, C&C Travel y Coloplast.

Globalización y fuerza de cohesión social de la sociedad

Para poder mantener el respaldo a la globalización y seguir haciendo frente al proteccionismo tanto en Europa como en América Latina, es necesario que amplios grupos de la población participen de los beneficios del desarrollo. Dinamarca tiene su propio interés en contribuir a asegurar que haya un amplio respaldo a la globalización, apoyan-do para que ésta beneficie ampliamente a la población. Dinamarca puede contribuir con experiencias y modelos que pueden ser de utilidad a los pueblos latinoamericanos en su manejo de la globalización.

Una fuerza de trabajo calificada y un mercado laboral flexible son algunos de los parámetros más importantes de competitividad en un mundo globalizado. Muchos países en América Latina han expresado un gran interés por el modelo danés de sociedad, que combina el crecimiento económico con un alto grado de equidad social y que ele-va constantemente el nivel de calificación y especialización de su fuerza de trabajo. Esto se puede dar, por ejemplo, partiendo del modelo danés de “flexicurity”, por el que Chile y Brasil, entre otros, han mostrado interés.

Las inversiones extranjeras directas y la subcontratación (outsourcing) forman parte de la globalización, pero no deben realizarse a expensas del medio ambiente y de derechos sociales fundamentales. Las empresas danesas que invierten en o comercian con la región deben cumplir sus responsabilidades sociales, éticas y de protección del medio ambiente, lo que en forma integral se denomina Corporate Social Responsibility (CSR³). Del mismo modo, se debe asegurar que los acuerdos comerciales con la región incluyan cláusulas que protejan el medio ambiente y garanticen la pro-tección de los Derechos Humanos y laborales. De acuerdo a las encuestas internacionales, Dinamarca se ubica en el segundo lugar en cuanto a implementación de actividades CSR4. Las empresas latinoamericanas se ubican en estadios muy diferen-tes, que va desde Chile que se sitúa a nivel internacional en el lugar número 24, hasta Paraguay, que ocupa el último lugar. En general, existe en América Latina en estos años un creciente reconocimiento de la importancia de CSR. Para fortalecer el intercambio de experiencias en el área CSR, el gobierno tomó la iniciativa de realizar una conferencia danesa-latinoamericana sobre CSR en Brasil en 2006. Esto ha contribuido a iniciar una cooperación activa entre las empresas danesas y las latinoameri-canas en un área a la que se debe seguir dando prioridad.

Dinamarca contribuirá a:

La Brújula CSR (CSR kompasset.dk)

La Brújula CSR es una herramienta-internet, que puede ayudar a las empresas danesas a manejarse en las relaciones sociales, éticas y de medio ambiente en la cadena de suministro. La herramienta ha sido desarrollada por el Ministerio de Economía e Industria, la Industria Danesa y el Instituto de Derechos Humanos con el apoyo de Danida. La brújula CSR puede ayudar, por un lado, a empresas que reciben exi-gencias CSR de los clientes, por otro lado, a empresas que a iniciativa propia desean plantear exigencias CSR a sus socios – por ejemplo, los proveedores latinoamericanos.

Asociación Público-Privada APP (OPP)

El programa enfoca la responsabilidad social de la empresa y pone énfasis en formas de asociación innovativas con empresas privadas en los países en desarrollo, las cuales desean mejorar las condiciones de los trabajadores, tener alguna incidencia en el ámbito local o proteger el medio ambiente. El programa aporta subvenciones y asesoría, lo que facilita, particularmente a las pequeñas y medianas empresas, entrar en funcionamiento. APP puede utilizarse, entre otros, en Bolivia y Nicaragua - países con programa de cooperación prioritaria danesa.

Cooperación danesa para el desarrollo: oportunidades econmicas y políticas para todos

La cooperación para el desarrollo constituye una parte impor-tante de la integralidad del perfil de Dinamarca en América Latina. La ayuda danesa para el desarrollo muestra con énfasis que Dinamarca es un socio global serio que toma en cuenta la pobreza, la desigualdad, la buena gestión de gobierno, los Derechos Humanos, la equidad entre hombres y mujeres y los problemas de medio ambiente con la seriedad debida en todos los continentes. Dinamarca deberá continuar por esta línea.

En comparación con otras regiones en desarrollo, América Latina tiene relativamente buenos indicadores de desarrollo humano (alto promedio de vida, poco analfabetismo, etc.). A pesar de una caida de los niveles de pobreza en algunos países, parece irrealista poder alcanzar los Objetivos de las NNUU de reducir la pobreza y el hambre en un 50% para América Latina en su totalidad hasta el 2015. No obstante, la región va bien encaminada al cumplimiento de los Objetivos para el 2015 en cuanto a la educación básica, la equidad y la reduc-ción de la mortalidad infantil. Hay grandes diferencias entre los países; Chile, por ejemplo, ha ya alcanzado los Objetivos para el 2015, mientras que Haití, el país menos desarrollado, ha tenido el peor desempeño en todos los indicadores sociales. También a lo interno, existe en los países grandes diferencias respecto al cumplimiento de los Objetivos para el 2015; los pueblos indígenas, las mujeres y las poblaciones campesinas se encuentran entre los grupos más expuestos.

El objetivo principal de la cooperación es apoyar los esfuer-zos de los países para luchar contra la pobreza y alcanzar los Objetivos para el 2015 de las NNUU. La ayuda danesa en América Latina se planifica y ejecuta en conformidad con los principios y políticas generales de la cooperación danesa para el desarrollo. Cerca del 25% de la ayuda para el desarrollo en América Latina se otorga a través de organizaciones danesas de la sociedad civil. La ayuda oficial danesa para el desarrollo se concentra en algunos de los países de mayor pobreza en la región – los países con programa de cooperación prioritaria Bolivia y Nicaragua – y dos programas regionales en Centro-américa, uno de promoción del medio ambiente y otro de promoción de los Derechos Humanos y la democracia (ver texto en recuadro).

Sobre la base del desarrollo en los países, el gobierno ponde-rará en forma continua el carácter de la ayuda para el desarro-llo, lo que servirá de fundamento para ajustes en el trabajo de cooperación. El punto de partida lo seguirán constituyendo tanto las necesidades del país como las competencias danesas de alto nivel.

El gran desafío para los países latinoamericanos en los próxi-mos años es realizar un fundamental ajuste de cuentas con la desigualdad y la marginación como condición para asegurar la democracia, la estabilidad y la lucha contra la pobreza. El crecimiento debe ser acompañado de políticas eficaces de distribución para garantizar la lucha contra la pobreza. Instituciones que funcionan eficazmente, gozan de credibilidad entre los ciudadanos y cumplen con los servicios que de ellas se espera son condiciones no sólo para la consolidación de la democracia, sino también del desarrollo económico y la reducción de la pobreza y la desigualdad social. Los mecanis-mos políticos y procesos de negociación democráticos deben remplazar el uso generalizado de la confrontación y la violen-cia como instrumentos para el cambio de condiciones. Una condición para esto es que todos los grupos sociales participen activamente en los procesos democráticos. El fundamento para una inclusión activa de la sociedad civil debe ser fortalecido.

Grandes grupos de población – pueblos indígenas y grupos en pobreza – han sido marginados tanto política como econó-micamente y se ha descuidado el respeto a sus derechos. Es un desafío asegurar que todos los grupos de población sean partícipes del desarrollo de la sociedad. Dinamarca ha desem-peñado un papel especialmente importante para garantizar los derechos de los pueblos indígenas, principalmente en Bolivia, donde la población indígena representa más del 60% de la población. Así, Dinamarca ha contribuido a garantizar los de-rechos indígenas a la tierra, la educación en su propia lengua, así como al fortalecimiento de las organizaciones civiles, de manera que los pueblos indígenas, a través de su participación en los procesos democráticos, puedan ejercer influencia sobre el desarrollo de la sociedad.

Otro desafío es asegurar que los países participen en el cre-cimiento económico y del creciente comercio que la glo-balización ha conllevado, lo que puede lograrse a través del desarrollo del sector privado, del establecimiento de marcos de condiciones estables para la inversión, y la educación y eleva-ción de la calificación de la fuerza de trabajo.

Un sector privado dinámico es la fuerza motriz de mayor importancia del crecimiento económico y de la creación de puestos de trabajo para numerosos jóvenes que año tras año ingresan al mercado laboral. La ayuda danesa deberá en ade-lante contribuir también a la promoción del crecimiento de un sector privado competitivo a través de un mejor marco de condiciones. Esto se da a través del establecimiento de institu-ciones públicas eficaces e infraestructura eficiente, entre otras medidas. Están surgiendo nuevas posibilidades de contribuir al desarrollo del sector privado mediante los instrumentos para el sector de negocios en la ayuda al desarrollo, el programa B2B (Business to Business) y los créditos mixtos. En estos años, la demanda de parte de las empresas danesas de establecer lazos de asociación con empresas nicaragüenses y bolivianas va en aumento.

La educación es otro de los ámbitos en donde Dinamarca trabaja activamente para apoyar la participación de Bolivia y Nicaragua en la globalización. Una educación suficiente de alta calidad forma parte del fundamento para un crecimiento económico amplio y sostenible y una economía diversificada, y es también un parámetro importante en la competencia para atraer inversiones en la economía global. Esto es de especial validez para América Latina, en vista de que los niveles salaria-les de la región se ubican en niveles superiores a los de muchos países asiáticos y africanos. Al mismo tiempo, la educación puede contribuir a la movilidad social y, de esta manera, abrir oportunidades para una mayor igualdad social. Además, la educación es un instrumento para lograr una participación amplia en los procesos políticos y la consolidación de la democracia.

Finalmente, es un desafío asegurar la protección del medio ambiente y preparar a los países de mayor pobreza ante los efectos del calentamiento global. La contaminación, la explotación desordenada de los recursos naturales y los cambios climáticos traen como consecuencia la escasez de alimentos, agua y combustible. Esto afecta especialmente a los grupos de población con mayores niveles de pobreza. Las consecuencias del cambio climático se hacen ya notar en forma de huracanes, sequías y variaciones de temperatura.

En el ámbito de la ayuda para el desarrollo Dinamarca:

Cooperación danesa para el desarrollo en Bolivia, Nicaragua y Centroamérica

En 2006 el monto de la ayuda bilateral en América Latina alcanzó un total de 539 millones DKK. La ayuda se concentra en los países con programa de cooperación prioritaria, Bolivia (150 millones DKK) y Nicaragua (190 millones DKK), así como en dos programas regionales, uno para el medio ambiente y el otro para los Derechos Humanos y la democracia en Centroamérica (2005-10, con alrededor de 50 millones DKK y 20 millones DKK anuales, respectivamente). Los objetivos principales de la ayuda danesa para el desarrollo son la lucha contra la pobreza, el fortalecimiento de la democracia y la estabilidad en la región. La equidad de género, los Derechos Humanos y el medio ambiente, VIH/sida y la buena gestión de gobierno son a su vez ámbitos de trabajo en la ayuda para el desarrollo. Bolivia es el país de mayor pobreza en Sudamérica, con un PIB por habitante de 1,010. USD. La pobreza alcanza especialmente a más del 60% la población, la que es de origen indígena. Nicaragua es el país más pobre de Centroamérica, con un BIP de 910 USD.

Dinamarca trabaja primordialmente a través del apoyo a un número limitado de sectores. Tanto en Bolivia como en Nicaragua se apoyan programas sectoriales en los ámbitos de  gricultura, medio ambiente y educación, así como las reformas en el sector público y la promoción de la democracia y los Derechos Humanos. En Nicaragua se apoya además un programa sectorial de infraestructura de transporte, mientras que en Bolivia se apoya un programa sectorial de promoción de los derechos de los pueblos indígenas. El apoyo a la sociedad civil a través de las ONGs danesas es también un elemento importante de la ayuda danesa para el desarrollo en América Latina y representó en 2006 el 25% (137.1 millones DKK) de la ayuda bilateral danesa en la región. Finalmente, se apoya el desarrollo del sector privado en Bolivia y Nicaragua mediante los llama-dos Programas B2B, que fortalecen la cooperación entre las empresas danesas y las locales.

El mejoramiento de la eficacia de la cooperación para el desarrollo que ha tenido lugar en los últimos años en forma de coordinación y división del trabajo entre los donantes, implementación de programas en confor-midad con las prioridades y procedimientos de los gobiernos y nuevas modalidades de apoyo, como son las canastas de fondos (“basket funding”) y el apoyo presupuestario (sectorial), plantea la exigencia de que la ayuda danesa en América Latina se lleve a cabo de manera aún más focalizada.

Intercambio de conocimiento y cultural

La globalización plantea exigencias aún mayores en cuanto a conocimiento e investigación. La ampliación de la coope-ración entre América Latina y Dinamarca en los ámbitos del conocimiento y de la investigación será de beneficio para ambas partes. Muchos de los grandes países lationamericanos poseen un mundo de investigación que representa posibi-lidades interesantes de asociación para los investigadores daneses. El caso de los biocombustibles es un buen ejemplo de un posible campo de cooperación. Es por eso que debe promoverse la cooperación entre investigadores, universi-dades, empresas y ámbitos de innovación de Dinamarca y aquellos países de América Latina con fuertes concentraciones de empresas globales, mundos de investigación y ámbitos de emprendimientos en posiciones de vanguardia. En el marco de los programas de la UE existe programas para este tipo de intercambio fortalecido. De parte danesa, esto puede ser mejor aprovechado.

América Latina tiene una vida cultural dinámica y recono-cida, que atrae un interés cada vez mayor en Dinamarca. El área cultural – arte, cine, música, arquitectura, turismo y deporte – ofrece buenas oportunidades para la cooperación y el intercambio. La apertura del Instituto Cultural Danés en Río de Janeiro en 2008, incrementará las posibilidades danesas en este frente.

La Embajada de Dinamarca en Nicaragua ha apoyado duran-te varios años la producción de cine documental, y muchos de estos documentales han recibido premios internacionales.

La globalización plantea una mayor exigencia de un perfi-lamiento de marca (“branding”) de los países. El gobierno lanzó en 2006 un plan de acción para una promoción de ofensiva de Dinamarca en el mercado global. Este plan tiene como objetivo difundir el conocimiento sobre Dinamarca, incluyendo el modelo de sociedad danés.

Es también de esperar que un creciente número de turistas, estudiantes y representantes de empresas hagan estadías en América Latina. Con ello crece también la necesidad de po-der ofrecer Servicios Consulares a los daneses en las más populares áreas turísticas. El Ministerio de Relaciones Exteriores abrirá en el otoño del 2007 un centro de servicio ciudada-no-consular de atención permanente (24/7), que garantizará un servicio óptimo a los ciudadanos. Entre otras iniciativas, buscará abrir posibilidades de fortalecer la asociación consular con otros países nórdicos de la región a fin de fortalecer el servicio a los turistas daneses en América Latina.

Dinamarca trabajará para:

Centro para la Cultura y el Desarrollo (CKU)
La Embajada de Dinamarca en La Paz y el CKU elaboraron conjuntamente una estrategia de cultura para Bolivia para 2006-2009, la cual deberá fortalecer las relaciones interculturales y promover el diálogo sobre diversidad cultural entre Dinamarca y Bolivia. Se estableció un fondo para la cultura que ha dado apoyo a una serie de actividades culturales en Bolivia.

Anexo 1 Organizaciones y organismos regionales en América Latina

Organización de Estados Americanos (OEA)
Es el foro multilateral democrático primordial del continente, integrado por EEUU y la mayor parte de las naciones latinoamericanas y del Caribe – 35 países miembros en total. Sostiene una reunión anual de los min-istros de relaciones exteriores a fin de discutir políticas regionales, así como las relaciones de la región con el resto del mundo. La OEA ha sido un importante mediador en guerras civiles en el pasado, y en conflictos entre estados.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos
Establecida en 1979 bajo mandato de la OEA. La Corte es independiente y tiene como objetivo aplicar e interpretar la Convención Interamericana de Derechos Humanos. La Corte consiste de 47 miembros y se reúne una vez al año.

Mercosur
Fue formado en 1991 por 4 países sudamericanos, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y desde entonces ha funcionado como un acuerdo de libre comercio regional. Venezuela dejó la Comunidad Andina en 2006 y ha sido ahora aceptado como miembro del Mercosur. Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú son miembros asociados. El Mercosur ha ampliado tanto sus ámbitos de trabajo como sus recursos, de manera que en su seno se trabaja con política de comercio internacional, temas políticos regionales y política del mercado laboral. La UE ha aportado y sigue aportando un apoyo económico significativo a la integración del Mercosur.

La Comunidad Andina de Naciones (CAN)
En 1979 se formó el consejo para La Comunidad Andina de Naciones. Se trata de una forma de integración entre Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, así como de miembros asociados en toda Sudamérica. Hasta 2006 Venezuela era miembro pleno. La CAN es un bloque comercial cuyo objetivo es integrar política y comercialmente a los países miembros, aprovechando los lazos de pertenencia y comunidad existentes entre ellos.

Centroamérica
En 1993 se estableció el actual sistema centroamericano de integración (SICA). Los países miembros son Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. SICA está conformado por una serie de Secretarías e instituciones especializadas. La UE ha aportado y sigue aportando un apoyo económico significativo a la integración centroa-mericana.

Anexo 2: Panorama de los acuerdos de comercio entre la UE y América Latina

Acuerdos de comercio vigentes
La cooperación entre la UE y México se basa en una serie de acuerdos de asociación. El acuerdo de libre comercio entró en vigor el 1º. de julio 2000 y comprende diálogo político, comercio y cooperación. El acuerdo de comercio fue el primer acuerdo trasatlántico de libre comercio de la UE y es de una amplitud ambiciosa (mercancías, servicios, reglas de licitación, competencia, derechos de propiedad intelectual, inversiones y corrientes de capital).

El acuerdo de asociación entre la UE y Chile se suscribió durante la presidencia danesa de la UE en noviembre 2002. Los elementos comerciales del acuerdo entraron en vigor en febrero 2003. El acuerdo de asociación entre la UE y Chile es el más amplio acuerdo establecido hasta ahora por la UE y comprende mercancías y servicios, liberalización de las corrientes de inversión y de capital, y protección de derechos de propiedad intelectual, entre otros elementos. En el aspecto comercial, el acuerdo se orienta a una liberalización total del 97% del intercambio comercial durante un periodo de 10 años.

Negociaciones actuales sobre acuerdos de libre comercio

La cooperación actual entre la UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Parguay, Uruguay y Venezuela) descansa sobre un acuerdo de cooperación suscrito en 1995. A partir de 1999 se han ido entablando negociaciones para el establecimiento de un acuerdo de asociación entre la UE y la unión arancelaria del Mercosur. El Acuerdo de Asociación UE-Mercosur abarca tres ámbitos principales: (1) diálogo político, (2) cooperación en varios sectores (investigación y cultura, entre otros) e (3) intercambio comercial e inversiones.

UE-Comunidad Andina de Naciones. La Comunidad Andina está consti-tuida por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. La cooperación actual con los países de la Comunidad Andina se basa en un acuerdo de diciembre 2003 sobre diálogo político y cooperación. Las partes acordaron iniciar negociaciones para un acuerdo de asociación más vinculante, el cual deberá incluir, entre otros elementos, un ambicioso acuerdo de libre comercio. En amplia medida, el intercambio de la Comunidad Andina de Naciones con la UE se está ya ampliamente desarrollando en el marco de medidas preferenciales que les aseguran un acceso favorable a los mercados de la UE (entre ellas las llamadas medidas GSP).

UE-Centroamérica. La UE ha decidido iniciar negociaciones para un acuerdo de asociación con el grupo de naciones Centroamericanas (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá). La preparación del mandato de negociación de la Comisión se ha desarrol-lado paralelamente a la preparación del mandato atinente a la Comuni-dad Andina de Naciones, y se están realizando esfuerzos para lograr un acuerdo de comercio de un carácter similarmente ambicioso.


3 El concepto ”Corporate Social Responsibility” (CSR) alude al trabajo voluntario de las empresas de integrar la consideración social y el medio ambiente en sus actividades de negocios y en la interacción con las partes interesadas. La empresas pueden contri-buir con iniciativas voluntarias al interior de sus organizaciones y en relación con sus proveedores, clientes y otros socios en la sociedad local o en organizaciones de intereses.

4 Definida como ”responsible competitiveness”.

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La publicación se puede adquirir en la direccción http://www.netpublikationer.dk/um/8793/index.htm